El trabajo en el proyecto del vehículo de combate de infantería FV 510 Warrior para el ejército británico comenzó a fines de la década de 1970 en la compañia GKN Defense, pero el pedido oficial no se realizó hasta mayo de 1986. La demanda total se fijo en 1053 vehículos, la mayoría de los cuales, 789, se entregaron en 1994. Las unidades recibidas se sumaron a ocho batallones de infantería motorizada de las fuerzas armadas británicas. Dos de ellos estaban estacionados en el Reino Unido, los seis restantes en Alemania.